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De-construcción
formas caducas
que estuvieron vivas
que ya no son
no son
son
juegos banales
intelecto quebrado
divertido
que se transmuta
en estatua colosal
a un ego quebradizo
hueco
Las sequoyas
son amables las sequoyas
abrazan desde lo alto y te miran
entre las centellas del Sol
entrelazadas
las sequoyas
abrazan las sequoyas
y la senda amplia, pavimentada,
se extiende ante la vista,
camino del río cercano
Ciruela de plenitud
Ciruela de plenitud
estalla en sabor
fuera del tiempo
piel de brillo y terciopelo
cubierta suave, impecable
trazada de herida
ombligo anaranjado
pulpa que pugna
por rasgar la piel
Ríen las aguas
Rompen las aguas del mar
Cantábrico
Corren los niños
alborozados
y las aguas con fuerza
golpean sus piernas
Remanso cierto
Aterrizada, recién
en este cuerpo que es andrógino
y blando
y amante amoroso
y tierno
Arrebujada
en esta pintura instantánea
que es árida y frágil
regazo me abraza
hundida
en la hondura del sueño
Reencuentro
relámpago de fuego, atraviesa la habitación
como un dardo
templanza del equinoccio, acaricia
el hálito
el pecho se expande, irradia calor interno
calor externo
se funden
Espaciosidad
Cada instante es creado, nuevo y sangrante, feroz y bendecido, amoroso y terrible, infantil y anciano, temeroso y valiente.
Aire fresco (en el edificio dormido)
Aire fresco penetra / tras los cristales / del edificio dormido.
La misión despierta, levemente, / los corazones ausentes.
Todos contemplando, en lo hondo, / el recuerdo que anhelan.
Un trueno en el espacio
La luz ocre de la noche/empapa la habitación dormida.
El silencio devuelve al mundo/la vacuidad que siempre fue.
Bajo los velos
¿Dónde se asienta / eso que es esencia?
En la calma, en el vacío, / en la vacuidad sostenida y permitida.
Lo esencial y la danza
Lo esencial no es / el lucero que relumbra,
sino la danza que surge /
en la espaciosidad inmensa.
Milagro en plata
Una risa cantarina / Una luna que se alzaba / Sus ojos como diamantes / Mis niños, milagro en plata
Nada siento más hermoso / Su voz dulce y lozana, / el fulgor de sus bellos ojos, / el calor que de ellos mana
Sabiduría y olvido
Sé que soy sabia, / pero lo olvido.
Sé que todo está / dentro y fuera de mí, / pero lo escatimo.
No parar (en el silencio)
Madreselva frondosa / que te ahuecas / bajo la música de los pájaros
Un ladrido lejano resuena en el espacio