Las sequoyas
son amables las sequoyas
abrazan desde lo alto y te miran
entre las centellas del Sol
entrelazadas
las sequoyas
abrazan las sequoyas
y la senda amplia, pavimentada,
se extiende ante la vista,
camino del río cercano
parejas besuqueándose sobre los bancos
quizá
niños removiendo las hojas
de ocre y ceniza
quizá
ancianos moviéndose a buen paso
quizá
el espino albar que no abraza
sino que araña
sangre escarlata derramándose
por el brazo
quizá
solo quizá
solazarse bajo el abrazo de las sequoyas
los rayos del Sol que centellean
al atravesar las copas
densas de los árboles
quizá
los ojos se nublan
el corazón se completa
con una calma sólida
pero inerte
ternura lenta
el lago es espejo que sonríe
he visto tantas parejas besuqueándose
niños zascadileando entre las hojas
ocre y ceniza
ancianos caminando a buen paso
o con lentitud
y ahí sigue el lago, espejeando
reinando entre los mil soles
acunado bajo las mil lunas
centellas incontables
manto perlado
fondo de estrellas de azul profundo
océano de éter
como es arriba, es abajo
consecuente