Lo esencial y la danza

En el crujir del papel

se encierra la viveza

de la existencia

que, divertida,

colea en el espacio inmenso.

 
En el fondo somos niños

de vida efímera

que se afanan por descubrir

explorar

expandir.

 

Nada importa si no la vida misma,

incluso, si lo olvidamos.

 

La vida misma,

que se crea y se recrea

y explora nuevas formas,

matices, mixturas,

a primera vista imposibles.

 

Estrellas fugaces

que nos absorben,

cuya desaparición contemplamos,

anodadados,

sin darnos cuenta de que lo esencial no es

el lucero que relumbra,

sino la danza que surge

en la espaciosidad inmensa.

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Cielo ardiente, mente inquieta (es la atención lo que transforma)